A lo largo del día, el cansancio lo atribuimos al trabajo o al estrés. Aunque la alimentación tiene un papel más importante de lo que parece. Lo que comes a lo largo del día influye directamente en tu concentración, tu nivel de energía y rendimiento físico. Identificar cuáles apoyan mejor al cuerpo es clave para elegir qué incluir con más frecuencia en tu alimentación diaria y sentirte mejor durante el día.
Cereales y tubérculos
Este grupo es la principal fuente de energía del cuerpo cuando se elige bien. Aportan carbohidratos complejos que liberan energía de manera gradual, evitando bajones. Avena, arroz integral, camote, papa, tortilla de maíz, pan integral.
Inclúyelo en el desayuno con avena; en la comida con arroz o papa; en la cena con tortilla o pan integral, siempre acompañados de proteína.
Fruta
Aportan carbohidratos naturales, vitaminas y minerales que ayudan a activar el cuerpo sin generar picos extremos. El plátano y los cítricos ayudan a la función muscular; los frutos rojos reducen fatiga y estrés oxidativo.
Plátano, manzana, frutos rojos, naranja, mango.
Inclúyelo como snack con yogurt o semillas; antes de entrenar; en smoothies o como parte del desayuno.
Verduras
No dan energía inmediata, pero permiten que el cuerpo la produzca mejor. Aportan hierro, folato y antioxidantes que ayudan a combatir la fatiga y mejorar la oxigenación. Espinaca, acelga, brócoli, jitomate, zanahoria.
Inclúyelo en todas las comidas, crudas o cocidas; en omelettes, ensaladas, guisos o sopas.
Leguminosas
Combinan carbohidratos y proteína vegetal, ideales para mantener la energía por varias horas. Ayudan a evitar el hambre constante y el cansancio de media tarde. Lentejas, frijoles, garbanzos, habas.
Inclúyelo en comidas principales, ensaladas, bowls o como acompañamiento en lugar de harinas refinadas.
Alimentos de origen animal
Aportan proteína de alta calidad que ayuda a mantener la energía estable. El huevo apoya la función cerebral; el pescado reduce la inflamación; el yogurt mejora la digestión.
Huevo, pollo, pescado, yogurt natural, queso fresco. Inclúyelo en el desayuno (huevo, yogurt), comida o cena (pollo, pescado), combinados con cereales y verduras.
Grasas saludables
No se activan de inmediato, pero sostienen la energía del cerebro. Favorecen la concentración y evitan bajones entre comidas. Aguacate, aceite de oliva, nueces, almendras, semillas. Inclúyelo en ensaladas, como topping, en snacks o combinadas con fruta o yogurt.
Hidratación
Sin hidratación adecuada, la energía baja aunque la alimentación sea correcta. Beber agua al despertar, antes de comer y durante el día, sin esperar a tener sed.
Saber qué comer es el primer paso; aprender a integrarlo a tu rutina diaria es lo que marca la diferencia.
En Training Nutrition de Sport City, nutriólogos especializados te ayudan a convertir estos alimentos en opciones prácticas según tu entrenamiento, tus horarios y tu estilo de vida.