Detrás de cada partido hay datos que pocos conocen. Algunos sorprenden, otros desmienten lo que siempre creímos sobre el ejercicio, y todos revelan por qué el fútbol profesional es uno de los deportes más exigentes del mundo. Prepárate para conocer algunos datos curiosos que no sabías sobre los jugadores de fútbol.

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  1. El corazón de un futbolista late en promedio entre 150 y 170 veces por minuto durante el partido, y en las jugadas más intensas puede superar los 190 latidos. Aunque no corre todo el tiempo, su corazón vive un esfuerzo constante porque alterna momentos de calma con explosiones máximas, una y otra vez durante 90 minutos.

  2. Cuando ese mismo jugador duerme, el corazón hace lo contrario. Kylian Mbappé tiene una frecuencia cardíaca en reposo de 38 latidos por minuto, casi la mitad que una persona normal. El entrenamiento literalmente cambia cómo late tu corazón.

  3. Los mediocampistas recorren hasta 12 km por partido, mientras que el portero apenas llega a 4 o 6 km. Once jugadores en el mismo equipo viviendo experiencias físicas completamente distintas. El portero puede estar casi quieto 80 minutos y tener dos segundos que lo definen todo.

  4. Aunque parezca lo contrario, el fútbol no es un deporte de correr sin parar. El 70% del tiempo un futbolista camina, el 20% trota, y solo el 10% son carreras de alta intensidad. Pero ese 10% es el que decide los partidos: el 69% de los goles analizados en la Bundesliga involucraron carreras de sprint.

  5. Al terminar un partido, la temperatura interna de un futbolista puede llegar entre 39 y 41°C. Su cuerpo termina más caliente que el de alguien con fiebre alta. Por eso la recuperación es urgente.

  6. Para bajar esa temperatura, algunos equipos meten a sus jugadores en cabinas a -140°C durante 3 minutos. El punto más frío registrado en la Antártida es -89°C. Los futbolistas entran a algo más frío que eso, voluntariamente, cada semana.

  7. Hay una regla del frío y el calor que casi nadie conoce. El frío va después del esfuerzo intenso y para lesiones recientes; el calor va antes de entrenar y para tensiones crónicas. Usarlos al revés puede empeorar el problema.

  8. Un jugador puede perder entre 1 y 2.75 kilogramos en un solo partido, casi todo en agua. No grasa, no músculo, solo el líquido que el cuerpo soltó para no sobrecalentarse. Por eso los ves tomando agua en cada pausa.

  9. Cristiano Ronaldo no duerme 8 horas seguidas. Toma cinco siestas de 90 minutos repartidas a lo largo del día. Esto es una estrategia diseñada con un especialista del sueño para que su cuerpo recupere mejor entre entrenamientos.

  10. Los estiramientos de quedarte quieto jalando el músculo, los que nos enseñaron de niños antes de correr, en realidad hacen que el músculo responda más lento si los haces justo antes de esforzarte. Los profesionales los guardan para el final del entrenamiento. Antes de la sesión hacen movilidad en movimiento.

  11. En tus piernas hay un músculo llamado sóleo que actúa como un segundo corazón. Bombea la sangre desde las piernas de regreso hacia arriba. Por eso pasar muchas horas sentado te afecta tanto la circulación, aunque hayas entrenado en la mañana. Ese músculo necesita activarse a lo largo del día, no solo en una sesión.

  12. Con apenas dos semanas sin entrenar, el cuerpo puede empezar a perder entre un 5 y un 10% de masa muscular. El cuerpo interpreta la inactividad como una señal de que ya no necesita mantener ese nivel y empieza a ahorrar energía. Por eso los futbolistas nunca descansan del todo, incluso en vacaciones siguen moviéndose.

  13. Un futbolista profesional consume entre 3,800 y 5,000 calorías al día, casi el doble que una persona promedio para reponer lo que el cuerpo gasta. Sin esa cantidad de comida, el rendimiento del día siguiente cae de inmediato.

  14. Una hora antes del partido, los futbolistas profesionales no comen lo que cualquiera pensaría. Nada de proteína pesada, nada de ensaladas, nada de “comida saludable”. Comen pasta, arroz blanco, pan con miel, plátano. Casi puro carbohidrato simple, lo más parecido a un postre. Es la gasolina más rápida que el cuerpo puede usar.

  15. El gel en el cabello, las cremas corporales, los productos pesados en la piel. Pueden tapar los poros y hacer que el cuerpo no sude bien, lo que sube la temperatura interna durante el partido. Por eso muchos jugadores se bañan ligero antes de jugar y evitan productos grasosos.

  16. Hay estudios que llevan décadas comprobando que la cafeína mejora el rendimiento físico. Por eso muchos profesionales toman un café o un shot pre-entreno entre 30 y 60 minutos antes de salir a la cancha. Lo que muchos toman para “despertarse en la mañana”, los atletas lo usan como herramienta de rendimiento.

  17. Después del partido, los profesionales tienen una ventana de 30 minutos donde el cuerpo absorbe nutrientes mucho mejor que en cualquier otro momento del día. Por eso ves a varios jugadores tomando licuados o comiendo algo apenas terminan de jugar, en pleno vestidor. Lo que comes en esa media hora rinde casi el doble que si esperas a llegar a casa.

Aplicar estos principios no requiere ser profesional, requiere el lugar y el acompañamiento correcto. En Sport City encuentras el equipo, las instalaciones y los entrenadores certificados para llevar tu rendimiento al siguiente nivel, sin importar tu punto de partida. Empieza hoy, entrena con propósito.